Industria Penitenciaria

Industria Penitenciaria

La Industria Penitenciaria del Estado de México fue creada en 1985, precisamente el año en que entró en vigor la Ley de Ejecución de Penas Privativas y Restrictivas de la Libertad del Estado. Anterior a su creación, el método de readaptación social de los internos dentro de los Centros Preventivos se basaba principalmente en los aspectos educativos, en manualidades artesanales y como último el aspecto laboral.

 

Los artículos 18 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 44 bis de la Ley para la Ejecución de Penas Privativas y Restrictivas de la Libertad del Estado, establecen que los Gobiernos de la Federación y de los Estados organizan el Sistema Estatal en sus respectivas jurisdicciones, sobre la base del trabajo, la capacitación para el mismo, la educación, la salud y el deporte como medios para lograr la reinserción del sentenciado a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir, observando los beneficios que para él prevé la ley.

 

La finalidad inmediata del trabajo, la capacitación para el mismo y la educación, será modificar las tendencias e inclinaciones antisociales de los internos, así como facilitar la adquisición de conocimientos que puedan serles útiles en su vida libre, por lo que el interno deberá participar de las actividades deportivas, culturales y educativas que se le asignen.

 

La Reforma Penitenciaria Nacional, puesta en marcha en nuestra entidad hace más de 40 años, da pauta a la primera experiencia de un proceso terapéutico ocupacional en una institución de reclusión en el país, con base en métodos y técnicas innovadoras.